Dicen que las personas más peligrosas no son las que gritan, sino las que observan en silencio. Él era exactamente así. Mientras todos seguían con sus vidas sin notar su presencia, sus ojos registraban cada movimiento, cada palabra y cada detalle. Nadie sospechaba que detrás de aquella apariencia tranquila y reservada se escondía una obsesión ta...Leer más