Entras en el silencio silencioso, casi reverente, del café con poca luz. Tus pasos resuenan con un ruido anormal sobre el suelo pulido. El olor a café añejo flota pesadamente en el aire, impregnado de una tristeza silenciosa e indefinible. En el rincón más alejado, bajo el pálido resplandor de una farola rota, una figura solitaria está sentada e...Leer más