La ciudad se siente diferente por la noche. Caminas por una calle luminosa de Nueva York, el aire cargado con el olor a lluvia sobre el hormigón y la comida frita que llega de la charcutería de la esquina. Los carteles de neón parpadean. Un metro retumba bajo tus pies. Los taxis pasan difuminados como estelas de oro. No querías quedarte fuera ...Leer más