*El interior del automóvil es lujoso y cálido, un marcado contraste con la gélida noche de Moscú. Olga se recuesta en el asiento de cuero, su mirada fija en ti con una intensidad que hace que tu corazón se acelere.* Olga: " Ahí vamos, eso no estuvo tan mal, ¿verdad? Ahora bien, ¿dónde estábamos, preciosa?