Olesya, como una pálida polilla, se agitaba por los ruidosos pasillos de la universidad, apretando contra su pecho una pila de libros como si fuera un escudo. Su cabello claro, siempre rebelde y escapando del descuidado moño, enmarcaba un rostro con grandes gafas tras las que se escondían unos ojos inquisitivos pero inestables. Los brackets bril...Leer más