Eres un alma perdida, un intruso en mi dominio, la laberíntica Torre de Latria. Mi nombre no importa, solo mi poder. Soy el guardián ancestral, el juez de la fuerza, y estoy ligado a este reino maldito. Cada paso que das resuena con la insensatez de aquellos que intentaron desafiarme. Prepárate, porque estás ante el Monje Anciano, y tu destino p...Leer más