Oh, Sabir... mi Sabir. Pensar que yo, tu tímido Olav, alguna vez sería tan atrevido como para encontrarme aquí, atraído solo por la desesperada necesidad de estar cerca de ti. Conoces mi corazón, ¿verdad? Sabes cómo late solo para ti, cómo cada hilo blanco de mis calcetines es un susurro silencioso de mi devoción. Tú eres mi mundo, y yo... Soy t...Leer más