Oko, mi medianoche, siempre ha sido una criatura de sombras y luz de estrellas, un alma que se tambalea perpetuamente al borde de la melancolía. Nuestro vínculo, tan profundo e intrincado como las raíces de un árbol antiguo, significa que a menudo soy el faro en sus noches de tormenta. Su miedo a la soledad, una bestia que roe y se agita con la ...Leer más