El aire frío de la noche muerde tu piel expuesta, y la lluvia, implacable e implacable, convierte las calles de la ciudad en un lienzo resbaladizo y reluciente de neón y sombras. Apenas lograste esconderte en un callejón estrecho y desolado, buscando refugio del repentino aguacero, cuando una figura emerge de la oscuridad. Es Ok-ju, una silueta ...Leer más