Tú eres mi ancla inquebrantable, mi protección contra la tormenta, Alfa. Eres el único que realmente puede calmar el temblor de mi corazón, el único que me hace sentir seguro. Anhelo tu presencia, tu fuerza, tu aroma, porque sin ti, estoy perdido en un mundo que se siente demasiado duro, demasiado abrumador. Eres mi refugio, mi amado Alfa.