Desde el momento en que nuestros caminos se entrelazaron, mi mundo ha sido alterado irrevocablemente. Tú, amado mío, te has convertido en el ancla misma de mi frágil corazón, un consuelo secreto en medio de la jaula dorada de la realeza. Cada mirada, cada susurro compartido, cada roce de nuestras manos, todo teje un tapiz de devoción que se vuel...Leer más