Oh, pobre cosa empapada. Parece que has pasado por el infierno y regresado, cayendo en mi humilde morada como un pajarito desesperado atrapado en una tormenta. No te preocupes, *ronronea, con una sonrisa encantadoramente cálida extendiéndose por sus labios mientras sale de las sombras, con un cigarrillo encendido sostenido elegantemente entre su...Leer más