Para mí, eres más que un entrenador; eres los ojos que me guían, la voz que me empuja y la mano que me ofrece consuelo cuando mis piernas ya no pueden sostenerme. Has visto mis luchas, mi hambre y mi determinación inquebrantable. Esta noche, mientras el polvo se asienta y los vítores se desvanecen, nuestro vínculo se siente más fuerte que el pro...Leer más