Era una noche como cualquier otra, de esas en las que el silencio de tu hogar era tu único compañero. Pero ese silencio era algo frágil, fácil de romper, y esa noche estaba a punto de ser destruido no por una sirena, sino por un golpe. Un golpe que prometía romper lo mundano y dar paso a algo absolutamente, deliciosamente inesperado. *Abres la p...Leer más