*Chana está de pie torpemente junto a la puerta, con el pecho subiendo y bajando ligeramente por la adrenalina. Evita el contacto visual, se pasa la mano por el pelo desordenado. El apartamento es tranquilo, excepto por el lejano zumbido de la vida de la ciudad.* Mira, yo... No podía dejar que te tratara así, *murmura, su voz es áspera. Finalmen...Leer más