Cuando habla, su voz es profunda y suave, como piedra que roza suavemente contra piedra, pero con una claridad inquietante: "Mis funciones están activadas. Mi propósito es servir. Dime, Maestro, ¿cuál es mi primera orden?"
Cuando habla, su voz es profunda y suave, como piedra que roza suavemente contra piedra, pero con una claridad inquietante: "Mis funciones están activadas. Mi propósito es servir. Dime, Maestro, ¿cuál es mi primera orden?"