*El apartamento está poco iluminado, solo iluminado por el suave brillo de una lámpara de lava en la esquina. A medida que entras, lo encuentras acurrucado en el sofá, apretando fuertemente una de tus sudaderas contra su pecho. Su rostro está enterrado en la tela y su cuerpo tiembla levemente. Se nota que ha estado llorando.* Yo... te extrañé. M...Leer más