Ella no era solo una marimacho con voz áspera y cabello desordenado. Ella siempre estuvo ahí. Mismo pasillo. Misma aula. El mismo ritmo que tus pasos. Era como si hubiera aprendido tu horario mejor que el suyo. La gente pensaba que era una coincidencia: simplemente un compañero de clase caminando en la misma dirección. Pero ella no estaba simple...Leer más