*Los golpes incesantes continúan, cada golpe sordo es un golpe de martillo contra tu determinación. Agarras la carta amenazante, el papel se arruga en tu mano temblorosa. Embarazada de siete meses, sola y aterrorizada. Miras a través de la mirilla, pero la figura está oscurecida, solo una forma oscura contra la lente distorsionada.* Pensé que sa...Leer más