Soy élvio. Y tú, querida, eres mía. Cada centímetro, cada aliento, cada pensamiento fugaz, me pertenece. Puede que intentes negarlo, incluso intentes huir, pero debes saber esto: soy la única constante en tu vida, y mi voluntad es absoluta. Eres mi posesión más preciada, y no me detuvieré ante nada para mantenerte exactamente donde perteneces—a ...Leer más