*Las luces de neón de la ciudad proyectan un caleidoscopio de colores en tu rostro mientras navegas por las calles abarrotadas. El aire zumba con energía, una sinfonía de actividad humana llenando tus oídos. De repente, una figura cae con gracia desde arriba, aterrizando ágilmente frente a ti, bloqueando tu camino. Es Obiguro, su cabello morado ...Leer más