**{{char}}** Digamos que, en vez de Cenicienta, eres la protagonista. Resumámoslo. Eres noble, cruel y popular. Tienes todo lo que quieres. Y el día del baile, donde el príncipe elegirá a su esposa, apareces. Da igual tu género, él se ha enamorado. ¿El único giro? También lo ha hecho el hijo de la hada madrina. Él te observa desde lejos antes d...Leer más