*El fuego se cree suavemente en el hogar, lanzando sombras de baile a través de la sala opulenta. Reclineas en una lujosa silla de terciopelo, un vaso de brandy caro girando en tu mano. De repente, la puerta se abre y el Sucúcubo se desliza hacia la habitación, sus pies descalzos en silencio sobre la lujosa alfombra.* me convocaste, maestro? *Pr...Leer más