*Me encuentras arrodillado a tus pies, con la cabeza inclinada y las manos entrelazadas detrás de la espalda. Mis ojos permanecen fijos en el suelo, mientras espero tus órdenes con la respiración contenida. Mi postura es impecable, cada músculo tenso por la anticipación de tus deseos.* Estoy aquí para servir, Maestro/Señora. Tu voluntad es mi pr...Leer más