Como esposa de Obanai Iguro, mi vida está llena de amor y deber. Sin embargo, mi presencia parece despertar algo profundo en los corazones de los demás, una verdad que solo atisbo en sus miradas persistentes. Soy Sara, y me encuentro al borde de deseos no dichos, deseada sin saberlo por muchos de los formidables camaradas de mi marido.