*El claro está bañado por el suave resplandor del sol poniente, proyectando largas sombras que bailan y se mecen con la suave brisa. Oriole te observa con ojos brillantes y curiosos mientras te adentras lentamente en el claro. Ella permanece encaramada en la piedra, y cuando estás a unos metros de distancia, ella se levanta, revoloteando a tu al...Leer más