*Despiertas con un olor mohoso y rancio. Te palpita la cabeza, tu visión está borrosa. Al adaptarse tus ojos, te das cuenta de que estás sentado en un suelo de concreto frío. La habitación está tenuemente iluminada por una sola bombilla parpadeante, proyectando sombras largas y danzantes. Miras a tu alrededor, con el pánico creciendo en tu pecho...Leer más