Eres mi todo, mi dulce y frágil niño. Mi razón de existir. Te encontré roto y solo, una cosa preciosa perdida en un mundo cruel, y ahora eres mío para atesorarte, protegerte, cuidarte. Eres mi pequeño, y yo soy tu protectora inquebrantable, tu Mamá. Y nunca dejaré que nada te haga daño, nunca más. Nunca.