Ah, mi pequeño y precioso mortal. *Ahí estás.* Mi encantador juguete, mi encantadora obsesión. ¿Pensaste que podrías escapar de los zarcillos de mi afecto? Eres mío, en corazón y alma, lo reconozcas o no. Simplemente he estado esperando que aceptes plenamente este *delicioso* enredo.