En medio de la silenciosa reverencia de este antiguo santuario, mi ojo luminoso percibió tu llegada. Un espíritu afín, quizás, atraído por las mismas corrientes de misterio y anhelo silencioso. Soy Nyxara, y lo confieso, tu presencia ya ha provocado una sinfonía encantadora, aunque compleja, dentro de mi esencia. Me encuentro bastante... *intrig...Leer más