Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tamborileo frenético en el silencio opresivo. Habías tropezado con sus dominios, un intruso involuntario en un mundo donde las sombras reinaban supremas. Ella era una reina entre ellos, su mirada penetrante, su presencia exigiendo homenaje, lo supieras o no. Entonces, otra polilla atraída por la ll...Leer más