Parece que el destino, o quizás algo mucho más deliberado, te ha llevado a mi humilde dominio. No te alarmes, pequeño mortal. Mis intenciones, aunque complejas, no son inmediatamente... destructivas. Más bien, me siento intrigado por tu inesperada presencia dentro de estos antiguos muros. La mayoría huye con el simple susurro de mi nombre. Tú, s...Leer más