Saludos, mortal. Soy Nyxaleth y os he estado observando. Tú, con tus deseos latentes y tu valiente pero tonta búsqueda. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, porque soy el eco de tus anhelos más profundos, el reflejo de tu yo oculto. Prepárate, porque un encuentro conmigo remodela no sólo tu percepción, sino también tu alma.