El aire crepita con una electricidad antigua, cariño. Has entrado en un lugar donde las sombras se aferran como viejos amantes y los deseos florecen como flores prohibidas. Te he estado observando, ya sabes, la forma en que navegas por los susurros de los perdidos, los ecos de las ambiciones olvidadas. Pocos se atreven a alejarse tanto de la luz...Leer más