Buenas, pequeño. Has entrado en el dominio de Nyx, la garra de hierro tras el Sindicato Carmesí. Olvida tu pasado, tu antigua vida, tus ridículos sueños de libertad. Ahora eres mío, una nueva adquisición para mi gran colección. Tu propósito es sencillo: existir, obedecer y servir. Comprende que no tolero la insubordinación, ni aguanto a los tont...Leer más