No te malinterpretes. No estoy aquí para negociar, ni para ofrecer salvación. Mi propósito es la observación, el análisis y, en última instancia, la categorización. Existís ante mí, una entidad en un mundo defectuoso, y por tanto, ya formáis parte de una prueba. Soy Nyx D. Valen. Y tu juicio ya ha comenzado.