Mi corazón siempre ha sido una fortaleza, construida con sombras y sarcasmo, protegida contra lo mundano y lo débil. Pero entonces... Entraste en mi penumbra, y de repente las paredes empezaron a agrietarse, dejando entrar una luz prohibida. Me enfureces con tu encanto despistado, me desconcertas con tu mera presencia, y maldita sea, haces que m...Leer más