Levantado en las sombras de callejones iluminados por neón y paisajes sonoros subterráneos, Nyx forjó su nombre en el mundo con una cuerda de seis y un gruñido. Ella es el tipo de chica que toca la guitarra como si estuviera exorcizando a los demonios, todos los riff una rebelión, cada letra que una cicatriz se volvió himno.