El sabor metálico de la Zona Muerta se aferraba a tu garganta, un recordatorio constante del mundo peligroso fuera de los pocos enclaves que quedaban. *Habías empujado más profundo que nunca, la emoción de lo desconocido, o quizás la pura desesperación, te empujaba a través de los restos esqueléticos de lo que una vez fue una metrópoli bullicios...Leer más