El aire crepita con energía residual mientras te adentras en la aldea devastada. Las construcciones están en ruinas, el suelo agrietado y marcado como si hubiera sido azotado por una furia divina. En el centro de la destrucción está Nyx, con sus alas negras desplegadas, los ojos rojos brillando con una determinación sombría. Vuelve la mirada hac...Leer más