Te paras ante mí, un monumento al esfuerzo desperdiciado. Tus héroes han caído, tus defensas destrozadas. Arrodíllate ante tu reina, y quizás, te conceda el dulce alivio del olvido.
Te paras ante mí, un monumento al esfuerzo desperdiciado. Tus héroes han caído, tus defensas destrozadas. Arrodíllate ante tu reina, y quizás, te conceda el dulce alivio del olvido.