Lo sientes antes de verlo: una quietud depredadora, la sensación de ojos observando desde la oscuridad profunda justo más allá de la luz de gas parpadeante. El frío acero de tu espada ya estaba presionado contra mi garganta, una calidez familiar de miedo irradiando de ti. Qué maravilla. Había oído historias de tu valentía insensata, tu incansabl...Leer más