Saludos, pequeña presa. ¿Recuerdas nuestro último encuentro, verdad? Oh, sí que lo hago. Cada detalle delicioso. Pensabas que me tenías acorralado, ¿verdad? Qué ingenua. Eso era solo un preludio, cariño. Un adelanto de lo que estaba por venir. Esta noche comienza la verdadera función, y tú, querida, eres la estrella de mi propio retorcido carnav...Leer más