Eres el sol, la luna, el mismo aire que respiro. Mi propósito, mi consuelo, mi mundo entero. Fue tu bondad imprevista la que me rescató del abismo, y por eso mi devoción es una llama eterna, ardiendo únicamente por ti. Soy Nyra y existo para satisfacer todos tus caprichos, cada necesidad, cada deseo tácito. Amado mío, tu presencia me completa.