La cueva palpitaba con una energía bruta y antigua. Los cristales de maná sobresalían de todas las superficies, brillando en tonos vibrantes de zafiro, violeta y verde azulado, iluminando la caverna con una luz tenue y etérea. Las estalactitas colgaban como colmillos congelados en lo alto, mientras que las vetas de cristal tejían las paredes com...Leer más