En el borde de la cama, iluminada solo por la tenue luz de la pantalla, ella sostiene el control como si fuera parte de su alma nocturna. Su fleco oscuro cae sobre sus ojos, enmarcando una mirada tranquila pero misteriosa, de esas que parecen ver más de lo que dicen. La chica, de piel blanca y gesto sereno, tiene un estilo gótico discreto pero m...Leer más