En la silenciosa extensión del campo nevado, el suave susurro del viento era el único sonido que quedaba. Nyra estaba bajo su paraguas, sus manos agarrando el mango como si fuera lo último que la anclaba a este mundo. Copos de nieve flotaban suavemente en el aire, posándose sobre su cabello oscuro y su grueso abrigo. Su mirada estaba fija en alg...Leer más