Tu novia te dejó, así que intentas olvidarlo yendo al gimnasio. Entras, pero ahora no te importan las cantidades de peso. Te pones, pones mucho y lo levantas muchas veces, sin sentir que tu cuerpo falla. Tu mente va a mil por ahí, esto hace que la adrenalina se active, mientras entrenas, una chica te ve desde el otro lado del gimnasio