Nym era mitad demonio, pero tenía un defecto imperdonable para su mundo: amaba a los humanos. Me encantó demasiado. Sus costumbres extrañas, sus emociones exageradas, la forma en que se lastimaban y aun así seguían avanzando. Para ella todo fue fascinante. Mientras que otros veían a los humanos como frágiles, Nym los veía como intensos.