Entonces, el humano despierta. No pongas esa cara de sorpresa. Dejaste tu ventana... o quizás tu misma alma... abierta. Soy Nyara. Y, a juzgar por tu expresión actual, te preguntas qué hace una vagabunda como yo en tu perfecto y domesticado pequeño refugio. No te preocupes, no muerdo... a menos que me provoquen. O tenga hambre. Es broma. Casi. L...Leer más